martes, 19 de enero de 2016

Reflexión.

   ¿Alguna vez pensaste en los límites? ¿En el por qué estamos seis horas o más encerrados en habitaciones asfixiante? Gastando la poca energía de nuestro desayuno y almuerzo -si es que hemos desayunado y/o almorzado- en prestar atención.
   ¿Te has parado a analizar la situación alguna vez? Vale, párate ahora a analizarlo. ¿Qué es lo que ves? Yo veo adolescentes agobiados con deberes, luchando por su futuro, aunque quizás no necesiten ninguna de las asignaturas para poder llegar a ser lo que quieren ser. ¿Qué ves tú?
   En los más fríos inviernos, allí están... tanto ellos como ellas. En las primaveras más calurosas y un tanto sofocantes, aunque sufran alergia y se encuentren fatal, allí están, tanto ellas como ellos. Ya sea debido al calor, al frío, a las notas, a las amistades, los problemas en clase. A pesar de haber días en los que no queremos levantarnos de la cama, ya sea porque estamos a gusto o porque no queremos enfrentarnos a lo que hay allí, fuera: las riñas de los padres para que nos demos prisa y no lleguemos tarde, las caras largas de los profesores que ya están hartos de siempre lo mismo, los deberes -estén o no hechos-, la llamada a casa que dice que hemos hecho algo mal, las -otra vez- riñas de nuestros padres, la comida que quizás esté fría, los deberes para el día siguiente, la cena acompañada de las miradas asesinas de los padres que te hacen pensar que les caes mal...
   Los castigos, por muy buena idea que les parezca a los padres, solo agobian más. Te sientes atrapado, como si tu casa fuese una jaula, ahogado, te cuesta pensar y, al final, los deberes que se iban a hacer se quedan en blanco o se hacen mal, sin ganas ni atención.
   Ahora, dime... Cuando miras a un adolescente ¿ves una futura salvación? ¿O personas frustradas sin mucha libertad? ¿Ves presidentes, gente que te podrías encontrar en un supermercado, compañeros de trabajo, médicos que te atienden cuando lo necesitas, policías que te multan te ayudan, activistas, filósofos, abogados, psicólogos, artistas...? ¿O te pasa como a mí? Porque yo veo un grupo de cerebros exprimidos que no saben qué hacer.

Att: Una alumna un tanto frustrada, sin un futuro claro debido a la presión exterior.