martes, 5 de abril de 2016

Lo que hemos aprendido.

HABLAR EN PÚBLICO.

   Relajarse es una de las cosas más importantes, si estás tieso como un palo parecerás muy rígido y un tanto incómodo. También es esencial evitar los bloqueos mentales, las paradas, las coletillas, etc.
   Por otra parte, la expresión corporal es necesaria para atraer la atención del público. Por ejemplo: una sonrisa, hablar directamente con las personas y pedir su opinión, contacto visual, etc.
   Si añades algo muy interesante de una forma un tanto inolvidable lo recordarán muy bien, quizás para siempre. Por ejemplo: utilizar o inventar una anécdota graciosa para explicar algo. Algún chiste, tal vez.
   El tiempo no debe ser muy largo (un máximo quince minutos), los discursos más importantes han sido cortos. ( Sócrates, Abraham Lincoln, Martin Luther King. Jr. ).

   Fuente: Cinco Días.